Si tu caldera pierde presión, puede dejar de funcionar la calefacción, aparecer un código de error o interrumpirse el agua caliente. A veces ocurre después de purgar los radiadores; otras veces, la presión vuelve a bajar aunque hayas repuesto agua recientemente.
La clave está en distinguir una variación puntual de una pérdida que se repite. Tener que rellenar el circuito cada pocos días no debe convertirse en una rutina: es necesario averiguar qué está ocurriendo.
En este artículo explicamos las causas más habituales, qué puedes comprobar sin abrir la caldera y cuándo conviene solicitar asistencia profesional. Las indicaciones se refieren principalmente a instalaciones domésticas de calefacción con circuito cerrado de agua.
Respuesta rápida: ¿qué hago si mi caldera pierde presión?
Antes de tocar ninguna llave, sigue estas comprobaciones:
- Consulta el manual: identifica el rango de presión recomendado para tu modelo.
- Lee la presión con el equipo frío: comparar una lectura en caliente con otra en frío puede llevarte a una conclusión equivocada.
- Observa las zonas accesibles: busca goteos o humedad cerca de radiadores, tuberías y debajo de la caldera.
- Recuerda si has purgado radiadores recientemente: esta operación puede provocar una bajada.
- Anota los errores de la pantalla: el significado depende de la marca y el modelo.
- Solicita ayuda si la pérdida se repite: añadir agua puede recuperar temporalmente la presión, pero no repara su causa.
La presión que aparece habitualmente en el manómetro corresponde al circuito de agua de calefacción. Una bajada de esa lectura no demuestra que exista una fuga de gas.
Si además percibes olor a gas, hay humo o se activa una alarma de monóxido de carbono, deja las comprobaciones y actúa como ante una posible emergencia.
Qué presión debe tener una caldera
No existe una cifra válida para todas las instalaciones. La presión adecuada depende del modelo y de las características del circuito, por lo que debes consultar las instrucciones de tu equipo.
En muchas calderas domésticas, la referencia en frío se sitúa aproximadamente entre 1 y 1,5 bar, pero ese intervalo es orientativo. No debe utilizarse para corregir una instalación cuyo fabricante indique otro valor.
Cuando funciona la calefacción, el agua se calienta y aumenta de volumen. Por eso puede haber una subida de presión respecto a la lectura en frío.
Lo importante es observar:
- Si el valor está dentro del rango previsto.
- Si cambia de manera acusada durante el funcionamiento.
- Si vuelve a bajar después de reponer agua.
- Si el equipo se bloquea o aparece una pérdida visible.
Compara siempre lecturas tomadas en condiciones similares. Anotar la presión en frío durante varios días puede ayudar al técnico si la pérdida es lenta y no hay una incidencia que requiera atención inmediata.
Causas habituales por las que una caldera pierde presión
Has purgado los radiadores recientemente
Al purgar un radiador sale aire y también puede salir agua. Esto puede reducir la presión del circuito, especialmente si se han purgado varios radiadores o se ha realizado una intervención en la instalación.
Si la bajada coincide con esa operación, consulta el procedimiento de comprobación y llenado previsto en el manual.
Sin embargo, no atribuyas una pérdida continua a una purga realizada hace semanas. Si la presión se recupera y después vuelve a caer, hay que buscar otra causa.
Hay una pequeña pérdida en radiadores, tuberías o conexiones
Una fuga no siempre forma un charco evidente. Puede manifestarse mediante humedad, marcas en una unión o un goteo pequeño junto a un radiador.
Observa, sin desmontar ni apretar piezas:
- Las conexiones visibles de los radiadores.
- Las llaves y los purgadores accesibles.
- Las tuberías que puedas ver.
- El suelo o la pared próximos al recorrido del circuito.
- La zona inferior de la caldera.
No encontrar agua a simple vista no permite descartar una pérdida. Parte de la instalación puede estar oculta o el agua puede salir por un punto que no estás observando.
El vaso de expansión necesita una comprobación
El vaso de expansión ayuda a absorber los cambios de volumen del agua al calentarse. Si no funciona correctamente, pueden producirse variaciones de presión mayores de las previstas.
Un comportamiento que conviene comunicar al técnico es que la presión suba mucho al encender la calefacción y quede demasiado baja cuando el circuito se enfría.
Ese patrón orienta la revisión, pero no identifica por sí solo una pieza averiada. La comprobación del vaso, su ajuste o su sustitución corresponden a un profesional.
La válvula de seguridad descarga o pierde agua
La válvula de seguridad permite evacuar agua cuando se alcanzan determinadas condiciones de sobrepresión. Si se ha producido una descarga o la válvula no cierra correctamente, puede perderse agua del circuito.
En algunos equipos, esa salida está conducida a un desagüe y no resulta visible desde el frontal.
No tapes una descarga, no cierres su salida y no manipules la válvula para intentar detener una pérdida. Es un elemento de seguridad y debe revisarse junto con la causa que haya provocado su actuación.
Existe una incidencia interna o en la medición
También puede haber pérdidas en componentes internos, purgadores u otros elementos que no se ven sin abrir el equipo. En determinadas averías, el sistema de medición de presión necesita comprobarse.
Por eso, una lectura anómala no permite decidir directamente qué componente hay que cambiar.
El diagnóstico debe comprobar tanto la caldera como el circuito de calefacción, en lugar de asumir que el problema está siempre dentro del aparato.
Mi caldera pierde presión, pero no veo ninguna fuga
Esta situación es frecuente y no significa necesariamente que la avería sea más grave. Tampoco demuestra que el circuito esté estanco.
Puede haber:
- Una pérdida pequeña en una zona oculta.
- Agua que se evacúa por una descarga.
- Una incidencia que aparece solo al calentarse el sistema.
- Un componente interno que necesita revisión.
- Un problema de lectura o control de presión.
Si la bajada se repite, evita seguir rellenando indefinidamente. Explica al técnico cuánto tarda en bajar la presión y qué ocurre cuando funciona la calefacción.
En las calderas de condensación también puede salir agua por el desagüe de condensados durante su funcionamiento normal. Esa salida no demuestra por sí sola una fuga del circuito de calefacción; corresponde al profesional distinguir ambos recorridos.
Si tu caldera pierde presión sin fugas visibles, no significa que debas sustituirla. Primero hay que comprobar si existe una pérdida oculta, una descarga de agua o una incidencia en alguno de sus componentes. El diagnóstico permite decidir qué reparación corresponde.
Que no haya un charco no significa que no exista una pérdida. La frecuencia y el comportamiento de la presión aportan información importante.
Qué puedes comprobar antes de llamar al técnico
Si no hay señales de peligro, estas comprobaciones permiten reunir información útil sin intervenir en el interior del equipo.
1. Identifica la caldera y consulta sus instrucciones
Localiza la marca y el modelo en la documentación o en una etiqueta accesible. Busca en el manual los apartados de presión, llenado y avisos de funcionamiento.
No sigas un procedimiento de otro aparato únicamente porque tenga un aspecto parecido.
2. Anota la presión y el estado del equipo
Comprueba si la calefacción está fría, funcionando o acaba de apagarse. Haz una fotografía del manómetro o de la pantalla y registra la fecha.
Esto ayuda a diferenciar una variación con la temperatura de una pérdida sostenida.
3. Revisa visualmente las zonas accesibles
Busca humedad y goteos sin retirar tapas ni desplazar el equipo. No toques conexiones calientes ni componentes eléctricos.
Si ves agua, indica dónde aparece y si sale constantemente o solo durante el funcionamiento.
4. Recuerda si hubo alguna intervención reciente
Comunica si se han purgado radiadores, sustituido una llave, reparado una tubería o realizado otro trabajo en el circuito.
La relación entre esa actuación y el inicio del problema puede orientar la comprobación.
5. Anota los códigos de error
Una fotografía del aviso evita confusiones al comunicarlo. No reinicies repetidamente la caldera si vuelve a bloquearse.
Si también aparecen ruidos, problemas de temperatura o apagados, puedes ampliar información en nuestro artículo sobre las señales de que tu caldera necesita mantenimiento o está fallando.

¿Puedo subir la presión rellenando el circuito?
Solo debes hacerlo si el fabricante contempla el llenado como una operación de usuario, conoces el procedimiento y puedes identificar correctamente el mando.
La ubicación y el funcionamiento de la llave de llenado cambian según el modelo. No existe una posición, un color o un sentido de giro que sirva para todas las calderas.
Si el manual permite la operación:
- Sigue las condiciones que indique, normalmente con el equipo frío.
- Utiliza únicamente la llave o el sistema de llenado identificado en las instrucciones.
- Vigila la lectura mientras entra agua.
- Detén el llenado al alcanzar el valor previsto por el fabricante.
- Comprueba que el mando queda completamente cerrado.
No fuerces una llave atascada. Si la presión no aumenta, sube demasiado deprisa o aparece una fuga, detén el llenado y solicita asistencia.
Una recuperación puntual después de una purga puede ser suficiente. Si vuelve a bajar, el llenado no ha solucionado el origen.
Qué no debes hacer si la caldera pierde presión
Algunas actuaciones pueden complicar el diagnóstico o provocar otra incidencia. Evita:
- Rellenar una y otra vez sin investigar por qué se pierde presión.
- Dejar abierta la llave de llenado.
- Añadir agua hasta una cifra elegida al azar.
- Abrir la carcasa para buscar una fuga interna.
- Manipular el vaso de expansión o la válvula de seguridad.
- Apretar conexiones sin saber qué elemento estás tocando.
- Purgar radiadores solo para corregir cualquier lectura anómala.
- Anular avisos o dispositivos de seguridad.
- Reiniciar repetidamente un equipo que continúa bloqueándose.
La presión demasiado baja y la sobrepresión requieren comprobar causas distintas. No intentes compensar una avería provocando otra variación en el circuito.
Cuándo debes dejar de comprobar y pedir asistencia
Solicita una revisión técnica si:
- La presión vuelve a bajar después de recuperarla.
- Tienes que añadir agua con frecuencia.
- El valor cae rápidamente o llega a cero.
- Hay un goteo continuo o una pérdida abundante.
- La presión sube de forma acusada al calentar.
- El equipo se bloquea repetidamente.
- No identificas con certeza el sistema de llenado.
- La llave no cierra, está atascada o no responde como indica el manual.
Si hay agua cerca de componentes eléctricos, evita tocar la caldera o sus conexiones. No sigas utilizándola hasta recibir indicaciones profesionales.
En caso de olor a gas, alarma de monóxido de carbono o síntomas de posible intoxicación, sal de la vivienda y llama al 112 desde el exterior. Puedes consultar las recomendaciones de Emergencias 112 Andalucía sobre monóxido de carbono y seguridad.

Qué información conviene facilitar al servicio técnico
Una descripción concreta resulta más útil que decir únicamente «la caldera no funciona». Antes de llamar, prepara:
| Información | Qué conviene indicar |
|---|---|
| Equipo | Marca y modelo de la caldera. |
| Presión | Lectura actual y si se tomó en frío o en caliente. |
| Frecuencia | Cuánto tarda en bajar: horas, días o semanas. |
| Agua visible | Lugar donde aparece humedad o goteo. |
| Funcionamiento | Si afecta a calefacción, agua caliente o ambas. |
| Avisos | Código exacto que aparece en pantalla. |
| Actuaciones recientes | Purgas, reparaciones o llenados realizados. |
No necesitas descubrir la avería antes de llamar. Basta con observar y describir lo que ocurre.
En NeoGas puedes solicitar el servicio de reparación de calderas en Granada para diagnosticar la pérdida de presión y determinar qué intervención necesita el equipo o la instalación.
Cómo ayuda el mantenimiento a detectar estos problemas
Si tu caldera pierde presión de forma repetida, comunícalo al profesional antes de la visita. El mantenimiento permite comprobar el estado de los componentes y atender las irregularidades que se encuentren. Una pérdida de presión recurrente debe comunicarse expresamente al profesional, aunque el equipo funcione el día de la visita.
Si no hay una avería activa y quieres organizar las revisiones, puedes consultar el servicio de mantenimiento de calderas en Granada.
Para usuarios que prefieren programar el seguimiento mediante un plan, NeoGas ofrece también un contrato anual de mantenimiento de calderas de gas.
Una pérdida que ya está ocurriendo necesita diagnóstico: no conviene esperar a la siguiente revisión programada para comunicarla.
Anota cuándo tu caldera pierde presión —después de usar la calefacción, durante la noche o tras purgar los radiadores— ayuda a describir el problema. No es necesario descubrir la avería por tu cuenta: basta con aportar lecturas y observaciones claras.
Conclusión
Si tu caldera pierde presión, empieza por consultar el manual, comprobar la lectura en frío y observar si hay humedad o una intervención reciente que explique el cambio. Un llenado puntual puede ser una operación prevista por el fabricante, pero no debe convertirse en una solución repetida.
Si la presión vuelve a caer, cambia bruscamente o el equipo se bloquea, solicita asistencia profesional. Reunir los datos del aparato y describir cuándo ocurre el problema ayudará al técnico a comprobar su origen y proponer la reparación adecuada.
Comprobación técnica: las explicaciones sobre purga, pérdidas, vaso de expansión y llenado se han contrastado con documentación pública de fabricantes; las recomendaciones de emergencia, con la Junta de Andalucía.



